Corrección de un renuncio
A. El renuncio tiene que ser corregido
Un jugador tiene que corregir su renuncio si se da cuenta de la irregularidad
antes de que quede establecido.
B. Corrección del renuncio
Para corregir un renuncio el infractor retira la carta jugada y la sustituye
por una carta legal.
- Una carta así retirada se convierte en carta penalizada
mayor (Ley 50) si se ha jugado de la mano aún oculta
de un defensor.
- La carta puede ser sustituida sin rectificación adicional
si fue jugada de la mano del declarante (sujeto a la
Ley 43B2(b)) o del muerto, o si era una carta descubierta de un defensor.
C. Cartas jugadas a continuación del
renuncio
- Cada miembro del bando inocente puede recoger y devolver
a su mano cualquier carta que haya jugado después del renuncio pero antes de
que se haya llamado la atención sobre el mismo (ver Ley
16D).
- Después de que un jugador inocente retira una carta, el
jugador del bando ofensor que le sigue en la rotación puede retirar su carta
jugada la cual se convierte en una carta penalizada si es de un defensor, y
ver Ley 16D.
- La denuncia de un renuncio no garantiza automáticamente
la inspección de bazas ya jugadas (ver Ley 66C).
D. Renuncio en la duodécima baza
- Un renuncio en la duodécima baza tiene que ser corregido,
incluso si ha sido establecido, si se descubre antes de que todas las manos
se hayan devuelto a la tablilla.
- Cuando el renuncio de un defensor ocurre en la duodécima
baza antes del turno de su compañero de jugar en esta baza, si el compañero
del infractor tiene cartas en dos palos no puede elegir jugar una que pudiera
posiblemente haber sido sugerida al ver la carta de renuncio.